IA y Sostenibilidad: dos agendas que ya no pueden avanzar por separado
La conversación empresarial sobre inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa. Ya no se trata únicamente de qué puede hacer la IA, sino de qué recursos necesita, qué impacto genera y bajo qué condiciones las organizaciones están dispuestas a adoptarla. Ese fue uno de los principales mensajes de la reciente New York Climate Week, donde el debate conectó dos temas que durante mucho tiempo se analizaron por separado: inteligencia artificial y sostenibilidad. De reportar riesgos a tomar decisiones La sostenibilidad está recuperando espacio en la agenda empresarial, pero con un enfoque cada vez más ligado al negocio. Los riesgos climáticos, el costo de la energía y la resiliencia de las operaciones están comenzando a influir directamente en decisiones sobre inversiones, activos y cadenas de suministro. El desafío está en convertir la información ambiental en decisiones concretas. Para hacerlo, las empresas necesitan conectar datos sobre riesgos climáticos con información empresarial como: Activos y operaciones. Ingresos y costos. Proveedores y cadena de suministro. Producción y logística. Finanzas e inversiones. SAP y Jupiter Intelligence, por ejemplo, están trabajando para conectar inteligencia sobre riesgo climático físico con datos empresariales y capacidades de reporte. La IA necesita sostenibilidad en sus datos La IA también está generando nuevas preguntas. Cada modelo requiere electricidad, infraestructura, agua y sistemas de refrigeración, mientras que los centros de datos necesitan recursos y aceptación de las comunidades donde operan. Por eso, la sostenibilidad empieza a formar parte de la propia conversación sobre adopción de IA. Pero existe otra cara de la ecuación: la IA también puede ayudar a las empresas a incorporar variables ambientales en sus decisiones. Cuando los datos están conectados, un sistema puede analizar simultáneamente factores como: Costo. Huella de carbono. Disponibilidad. Riesgo. Regulación. Esto permite pasar de simplemente medir el impacto ambiental a utilizar esa información dentro de los procesos de decisión. El reto está en conectar los datos Uno de los principales obstáculos identificados durante Climate Week sigue siendo la fragmentación de la información. Cuando los datos de sostenibilidad permanecen separados de compras, manufactura, finanzas o supply chain, incluso una IA sofisticada puede generar recomendaciones que no sean aplicables al contexto real del negocio. Por ello, una de las claves es tratar los datos de sostenibilidad con un nivel de disciplina similar al de los datos financieros: calidad, trazabilidad, controles y capacidad de auditoría. El caso de HARTING muestra cómo esta integración puede llevarse a la práctica, conectando datos de sostenibilidad con sus sistemas empresariales para facilitar el cálculo de la huella de carbono de sus productos. Una nueva perspectiva para las empresas La conclusión de SAP es clara: la IA podrá escalar en la medida en que existan suficientes energía, datos y confianza para sostenerla. Para las organizaciones, esto significa que sostenibilidad e inteligencia artificial dejan de ser conversaciones independientes. Ambas convergen en los procesos donde realmente se toman las decisiones: compras, producción, cadena de suministro, finanzas y operaciones. El siguiente paso no es solamente implementar más tecnología, sino conectar los datos adecuados para tomar mejores decisiones de negocio. ¿Cómo llevar esta visión a sus procesos? En CORE Consultores ayudamos a las organizaciones a conectar estrategia, procesos y tecnología SAP para convertir sus datos en información útil para la toma de decisiones. Contáctenos y conversemos sobre cómo integrar sostenibilidad, datos y procesos empresariales en su organización. Alexandra Urdaneta
