8 propósitos para relacionarnos mejor con la tecnología en 2022

Evitar los chats de vídeo, apostar por la autenticación en dos pasos y hacer limpieza de archivos digitales son propósitos de año nuevo que nos ayudarán a sentirnos mejor. Incluso dejar aparte el teléfono en algunos momentos ayudará a conectar con nuestras emociones, aquí te presentamos algunas propósitos digitales a considerar en este 2022.

  1. La autenticación multifactor. La verificación en dos pasos puede resultar molesta. A veces, solo queremos escribir la contraseña y terminar, sin tener que introducir palabras sin sentido o un conjunto aleatorio de números enviados por correo electrónico o mensaje de texto. Pero la autenticación multifactor es su principal consejo para las personas interesadas en proteger sus cuentas online.

Afortunadamente, añadir la autenticación multifactor es más sencillo que nunca, esto varia de una plataforma a otra, pero, en general, hay que entrar en la configuración de las cuentas más importantes (por ejemplo, correo electrónico, redes sociales, el banco) y seguir las instrucciones para agregar la autenticación.

  1. Reconsidera el envío en dos días. Con el propósito de mejorar su huella ambiental, hay personas que está deshaciéndose de varios “hábitos” que perjudican de manera directa o indirectamente al medio ambiente.

Por ejemplo, la escritora Em Cassel ha dado un gran paso y dejó de usar Amazon principios de 2021. En un artículo sobre su decisión publicado en Vice, admitió que había “vuelto las cosas un poco menos fáciles”. Pero eso le abrió los ojos a una multitud de empresas a las que nunca había pensado llegar.

Dejar Amazon no es algo que todos se puedan permitir, reconoce Cassel. Pero la escritora sugiere pensar unos segundos antes de añadir algo al carrito de compra y preguntarse si realmente necesitamos que nos entreguen ese producto en dos días. “Es un músculo que hay que entrenar”, señala. “Pero hubo un tiempo antes de Amazon, y habíamos sobrevivido”.

  1. Hacer la próxima reunión por teléfono. La pandemia nos ofreció la flexibilidad de reunirnos en cualquier lugar y en cualquier momento, por lo cual las vídeo llamadas están a la orden del día, pero no todas las reuniones tienen que ser viéndonos las caras.

En esta nueva normalidad, para algunas personas los chats de vídeo pueden ser agotadores, por lo cual han decidido reducir los chats de vídeo y optar en su lugar por hacer llamadas telefónicas para poder concentrarse más en la conversación y quizás no distraerse al mirar su propia cara o estar al pendiente de otras cosas.

El profesor de la Universidad de Stanford (EE.UU.) e investigador de realidad virtual Jeremy Bailenson explica que las herramientas de videoconferencia a menudo presentan rostros que nuestro cerebro interpreta como si estuvieran a dos pies (unos 60 centímetros) de distancia de nosotros, lo que activa la respuesta de alerta, de luchar o escapar. Si experimentamos mucho de eso, acabamos agotados. Y si añadimos las presiones sociales para mantener un fondo limpio de Instagram, junto con la necesidad de generar ideas, incluso siendo introvertidos, las videoconferencias pueden convertirse en una verdadera molestia.

  1. La bandeja de entrada infinita. En los tiempos anteriores a 2019, la periodista Taylor Lorenz, entonces reportera del The Atlantic, fue defensora oficial del término “bandeja de entrada infinita”. Lorenz repasa su correo electrónico para ver si algo sobresale o parece importante. Si con una mirada superficial nada le llama la atención, lo ignora.

El propósito relacionado con el correo electrónico personal es el siguiente: cancelar la suscripción a lo que no se necesita y todas las mañanas eliminar tantos correos como sea posible utilizando la técnica de Lorenz. Esto con el objetivo que la bandeja de entrada del correo, no se convierta en un océano interminable de mensajes sin leer.

  1. Ser crítico con las noticias. Cuando se lee una noticia, artículo o reciban una nueva información, hay que preguntarse: ¿De dónde proviene esta información? ¿Es fiable? ¿Por qué? ¿Cómo influye la fuente en el lector o espectador?”.

  1. Silenciar las notificaciones. Las notificaciones son una gran distracción porque parecen unas emergencias a las que debemos prestar atención, explica el profesor de la Universidad de Bournemouth (Reino Unido) John McAlaney, que publicó un estudio a principios del año pasado sobre cómo aplazar las cosas online. McAlaney resalta: “En el pasado, había relativamente pocas posibilidades de que recibiéramos información social; podíamos hablar con nuestros vecinos, llamar por teléfono a nuestros amigos y familiares y ver las noticias, pero también teníamos momentos en nuestro día cuando había poca información nueva disponible”. En la actualidad, las notificaciones nos llaman la atención sobre alguna información, la busquemos o no.

Silenciar las notificaciones puede resultar un poco incómodo: ¿qué pasa si perdemos algo importante? Pero la mayoría de las personas con las que hablé dijeron algo parecido sobre esta preocupación: los que necesitan comunicarse con usted sabrán cómo hacerlo, ya sea a través de un mensaje de texto o una llamada telefónica. Su salud mental y la atención se lo agradecerán.

  1. El mes de la limpieza digital. La periodista especializada en derechos digitales y democracia Tate Ryan-Mosley este enero celebró su cuarta limpieza digital anual (Digital Cleanup January), en la que dedica cuatro semanas a reordenar cada parte de su vida digital: correos electrónicos, archivos, seguridad y teléfono.

Así es como funciona:

  • En la semana 1 Tate hace una “gran limpieza” de su correo electrónico, cancelando la suscripción a boletines informativos y otras listas que no le hacen falta y eliminando correos electrónicos que nunca leerá. También pasa un día comunicándose con las personas que podrían haberle enviado correos electrónicos y a quienes aún no había respondido. El año nuevo es un buen momento para reactivar esas conexiones y permite que Tate inicie nuevas conversaciones con las personas que le importan.
  • La semana 2 está dedicada a la organización de archivos: limpiar archivos en la nube, en el escritorio y en cualquier unidad y colocarlos ahí donde deberían estar. Tate admite: “Es la semana que menos me gusta. Pero al final, parece que realmente he logrado algo”. ¿El consejo de Tate? No organizar los archivos por fecha, sino por categoría en general. Y pensar en la organización de archivos como un verdadero trabajo, porque lo es. Explica: “Lo hago en los descansos en el trabajo si estoy esperando una reunión, o le reservo una hora y escucho música y lo hago bien”.
  • La semana 3 de la limpieza digital de Tate está dedicada a la seguridad. Tate revisa cada cuenta personal confidencial y crea nuevas contraseñas únicas con la ayuda del administrador de contraseñas LastPass. También en esta semana Tate se busca a sí misma en Google para eliminar cualquier información confidencial, como su número de teléfono personal y la dirección, que podría aparecer por ahí en internet. 
  • La semana 4 es la más divertida, según Tate. Esta semana es para limpiar las fotos acumuladas de su teléfono, eliminar las apps que no utiliza y reorganizar la pantalla de inicio. Tate resalta: “Lo bueno es que no tengo que estar sentada en mi mesa para hacerlo. Podría estar esperando en una cola o viendo la televisión”.

Para Tate, Digital Cleanup January no es necesariamente una actividad divertida. ¿Qué propósito lo es al fin y al cabo? Pero cuando llega febrero, ha conseguido mucho. Admite: “Me siento muy bien el resto del año. Y en diciembre, ya tengo muchas ganas de ocuparme de todo esto de nuevo. Me encanta cómo me siento después”.

  1. Por último, recuerde que hay todo un mundo ahí fuera aparte de la tecnología. Érase una vez cuando la gente no doblaba su cuello por encima de sus teléfonos, no practicaba ese movimiento del dedo pulgar para ojear las redes sociales eternamente. Algunos leían libros. Otros charlaban con los que tenían a su alrededor, o simplemente desconectaban un poco.

El profesor de Ciencias de la Computación de la Universidad de Georgetown (EE.UU.) Cal Newport aboga fuertemente por modificar la relación con la tecnología, especialmente cuando no es necesaria de verdad.

Cuando se implementa la tecnología en las cosas que son importantes, es algo útil. Cuando usamos la tecnología como una distracción predeterminada de los pensamientos o experiencias desagradables, puede convertirse en un problema”. Así que dejen el teléfono y sientan esas emociones, aunque fueran el aburrimiento, la tristeza o la ansiedad.

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